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Fondo Nacional de Garantías completará este año desembolsos a tres fintech

En un año, la entidad ha apoyado a 300.000 empresas.

Jorge Hernán Peláez

La revolución fintech ya es una realidad en el sector bancario y el Fondo Nacional de Garantías no se quiere quedar atrás. Su presidente Juan Carlos Durán habló con Al Paredón sobre las alternativas que ya ofrece la entidad y destacó el papel que tienen al apoyar a las Pyme.

¿Qué es el Fondo Nacional de Garantías?

El Fondo Nacional de Garantías (FNG) es una entidad a través de la cual el Gobierno Nacional emite garantías para respaldar los créditos que el sistema financiero otorga a las micro, pequeñas y medianas empresas. Cuando una pequeña empresa se acerca a un banco y pide un crédito muchas veces el banco le va a pedir garantías para respaldar el crédito que está pidiendo. Muchas veces los empresarios no tienen garantías para ofrecer y es cuando aparece la opción del FNG. El Fondo asume una parte del riesgo del crédito, lo que da más tranquilidad al banco y aumenta la probabilidad de que le den el crédito a la pequeña empresa.

¿De dónde vienen los recursos de fondeo y dependen del gobierno de turno?

El FNG tiene un capital que proviene de sus accionistas que son: la Nación, Bancoldex y Findeter. Es una sociedad anónima de economía mixta. Ese capital sirve de respaldo para la emisión de garantías, igual que en un banco el capital es un respaldo para los depósitos del público. Por otro lado, el FNG recibe sus recursos de funcionamiento y operación de parte de quienes utilizan sus garantías, es decir sus beneficiarios. Cada vez que un empresario recibe una garantía para su crédito el FNG cobra una comisión, análoga a la prima de una compañía de seguros. Con los ingresos por comisiones paga todos los gastos de administración más las garantías que le cobran que es el principal egreso.

¿Se involucran en el estudio de crédito con los bancos?

Nosotros no intervenimos en el estudio del crédito. Hemos desarrollado un modelo que busca ser muy masivo y apoyar a muchas empresas. Es imposible hacer el análisis de cada una. En un año apoyamos aproximadamente a 300 mil empresas. No hay posibilidad física de estudiar cada crédito. Lo que hacemos es que le damos un cupo al banco y ellos son los que deciden cuales créditos van con garantía. Esto permite que el proceso sea más eficiente. En el mismo tramite el empresario va a banco, entrega la documentación y toda la operación de garantía la hace el banco sin que el empresario haga un papeleo adicional.

Hablemos del apoyo le dan a los sectores que son sensibles para la economía del país…

Hace unos años hemos tomado la iniciativa de acercarnos a los empresarios para ayudarlos a sobrellevar sus problemas y dificultades para pagar los créditos. Tenemos una unidad especializada que se acerca a la empresa, hacemos un análisis financiero y gerencial y le damos unas recomendaciones con acompañamiento durante un tiempo para la implementación, esto con el fin de que puedan mejorar su situación y ser viables en el largo plazo.

¿Qué opina del blockchain y las nuevas tecnologías que van a llegar al sector financiero?

De hecho, eso ya lo estamos viendo. En Colombia hay un desarrollo importante del sector fintech. Son empresas tecnológicas dentro del sector financiero y hay varias que se dedican al crédito para las Pyme. Ahí hay un nicho, donde puede haber un financiamiento a las Pyme, y como nosotros tenemos esa misma vocación de apoyar desde cualquier frente, ya hemos tenido algunos acercamientos. Ya tenemos desembolsos con una Fintech, estamos próximos a desembolsar con una segunda y en un periodo de dos a tres meses cerraremos el acuerdo con una tercera. Este fenómeno está transformando el panorama financiero colombiano, y nosotros, como entidad de apoyo a pequeñas empresas tenemos que estar allí también.

¿Cuáles son las grandes recomendaciones para los empresarios que toman un crédito?

Primero deben medir muy bien el tamaño del crédito que van a pedir. A veces los bancos pueden volverse más generosos de la cuenta. Un empresario que necesita $100 millones y de pronto le ofrecen $200 millones, por su buen historial y el empresario se puede entusiasmar y de pronto toma un crédito que va más allá de lo que puede pagar. Otro tema es que no debe enterrar el capital de trabajo en activos fijos. Cuando lo hacen se ven en problemas para pagar proveedores, nómina y obligaciones. Si la empresa funciona bien y no hay un sobrante de recursos es mejor no embarcarse en inversiones que pueden dar al traste con la empresa.

El Gobierno ha dicho que quiere apoyar al pequeño empresario y especialmente a los emprendedores. ¿Cómo observan ustedes este fenómeno?

Hemos notado que en los últimos años el sector financiero se ha abierto al microcrédito y crédito a las Pyme. Este último ha tenido un crecimiento grande en los últimos períodos. Los bancos lo ven como un segmento de mercado donde se pueden ganar mejores utilidades que en créditos a empresas grandes donde deben ofrecer menores tasas. Sin embargo, es indudable que hay mucho camino por recorrer. El presidente Duque tiene claro que este es un segmento donde debe haber un gran apoyo del gobierno. El MinCIT, por ejemplo, viene trabajando en temas cruciales para el desarrollo del país en temas de productividad y competitividad. Colombia tiene bastantes problemas en esos aspectos.

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